El grupo de "guiados " estuvimos encantados, pues además de recordar fechas ( números) y pasado en los tiempos verbales, la visita fue muy amena, con anécdotas y curiosidades.
Para poder enterarnos un poquito, se había trabajado en clase, vocabulario específico de arte, tanto a nivel arquitectónico, como a nivel de materiales y estilos.
Como curiosidad, comentar que no se le había ocurrido a nadie en otras visitas guiadas ( a las que he tenido la suerte y el placer de asistir, bien con profesores de Arte de la Universidad, como en las ediciones de " Guadix, Paseo por Los Sentidos) y fue acercar por dentro de la pila del agua bendita, una linterna y ver que el alabastro es translúcido.